Recortes drásticos de Zapatero. ¿Donde está el “talante”?

Posted: 12 mayo, 2010 in Economía, Política

En el debate sobre la crisis, sus consecuencias y alternativas de salida, hay quien pretende hacer olvidar el origen. No es una propuesta inocente, ni tampoco parece motivada por una reflexión bienintencionada de “dejémonos de mandangas y pongámonos a trabajar”. Pretender olvidar las causas de los problemas, aboca a errar el tiro en las soluciones y, sobre todo, es condena a repetirlos una y otra vez, cayendo en un bukle perverso….. Tal vez todo esto no haya sido un error, sino la consecuencia lógica de un sistema depredador, que solo muta para perfeccionarse en la búsqueda de sus objetivos. Y el pretender que se olvide, les facilita la tarea.

 Estamos en lo de errar el tiro. Al menos desde una perspectiva social y de progreso.  El Gobierno de Zapatero,  parece rendirse a la “refundación” del ultra-liberalismo, asumiendo que da igual que los movimientos financieros especulativos hayan generando todo esto. Que es mejor el olvido. Lo que importa es que lo paguen los mismos, los trabajadores y trabajadoras.  Y no es suficiente con unas tasas de desempleo insoportables y con un incesante pérdida de rentas.

 Las medidas anunciadas hoy por Zapatero, entre otras cuestiones, pretenden reducir la inversión pública estatal en más de 6.000 millones de Euros. Esto va a suponer un duro golpe para importantes sectores de construcción, industria y de servicios, va a ser la puntilla para muchas pequeñas y medianas empresas, con riesgo cierto de incremento del paro.

 Se pretende eliminar el régimen transitorio para la jubilación parcial,  con contrato de relevo, cargándose así una herramienta que se está demostrando eficaz para aumentar la productividad de las empresas a través de la renovación, a la par que favorece la incorporación de jóvenes al mercado laboral e impide aumente el desempleo. La eliminación de esta modalidad de jubilación, no es buena para las personas que pueden beneficiarse de la misma, pero tampoco lo es para la economía y el empleo.

 Congelar las pensiones y eliminar la retroactividad en las situaciones de dependencia reconocidas, avanza en desproteger más a sectores sensibles de nuestra sociedad.

 Disminuir un 5% las retribuciones de los empleados del sector público en 2010 es un auténtico despropósito, que atenta contra el derecho básico a la negociación colectiva  de los trabajadores y trabajadoras de este sector. Se carga un acuerdo alcanzado en septiembre del año pasado entre Gobierno y  Sindicatos, que fue presentado como un ejercicio de responsabilidad y moderación de los empleados públicos en una situación de crisis. Ahora ya no vale y no se habla de moderación, se mete directamente la mano en el bolsillo de los trabajadores. No se mide la importante repercusión que una medida como esta va a tener para la economía por la vía del consumo de las familias.

 La repercusión que va a tener en la educación, la sanidad, las políticas activas de empleo, la protección social, las infraestructuras etc. etc. en las Comunidades Autónomas,  con el recorte que se les exige de 1.200 millones de euros, será más que notable. Mucho más teniendo en cuenta que, al menos en Aragón, los presupuestos ya han tenido una importante merma para este ejercicio.

Se han  invertido cuantiosos recursos económicos en salvar entidades financieras privadas, con una gran responsabilidad en el origen la situación crítica que sufrimos.  Sin embargo, los bancos no están siendo corresponsables  con la sociedad. El Gobierno no ha conseguido que el crédito fluya de manera razonable hacia las empresa y las familias para estimular el crecimiento económico.  El Gobierno de Zapatero, con sus propuestas,  se nos muestra definitivamente rehén de los sectores financieros más especulativos, sumándose a sus demandas para que la vuelta de tuerca sea ejercida sobre los más débiles. Menos gasto social, menos inversión pública, más sacrificios para los trabajadores… más de los mismo, para volver a lo de siempre. ¿Dónde están las enseñanzas de esta crisis? ¿Dónde la responsabilidad de todas las fuerzas políticas para articular un Pacto de Estado? ¿Dónde el “talante” para apostar por soluciones pactadas en el diálogo social?¿Dónde la refundaciones, las regulaciones, la intervención de la política para embridar la bestia desbocada del mercado?. ¿Dónde el cambio de modelo productivo?. Tendrá que haber respuesta sindical.

Julián Buey.                                                                                                                        Secretario General CCOO Aragón.

Comentarios
  1. No soy funcionario dice:

    Es un poco cansado oir hablar de que el gobierno no loha hecho bien, no ha tomado medidas y que nadie ha hecho ni dicho nada. No se dice que medidas debería haber tomado el gobierno, pero se dice que ha despilfarrado. Veamos, el gobierno ha estado desarrollando medidas anticíclicas clasicas. En primer lugar “salvar” con recursos al sistema finaciero de nuetro país, para evitar una auténtica deblacle. ¿Debería el gobierno haber dejado que se hundiera, por muncho que se lo merecieran, arrastrando así a la maltrecha economía?. Claro que el sistema financiero tenía responsabilidad, pero el gobierno ha hecho lo mismo que el resto de gobiernos del mundo. Más o menos. Garantizó la protección a los parados, y amplió con una nueva prestación, muy pequeñita, pero que podría ayudar a subsanar algún que otro problema grave. El alto nivel de protección que hay podría explicar, entre otras cosas, la ausencia de un estallido social, para bieno o para mal. También inyectó recursos en la economía a través de los planes E, que han sido efecitivos para mantener algo de empleo, sobre todo en Construccion. Seguramente los planes E han sido insuficientes. Pero, cuando hablamos de derroches, ¿estamos hablando de todo esto?. ¿No tendría que haber mantendio la protección? ¿No tendría que haber puesto recursos para la banca? ¿No tendría que haber inyectado recursos a la economía?. ¿Tendría que haber recortado gasto social? ¿O en infraestructuras? ¿Tendría que haber congelado antes y mejor la oferta de empleo público? ¿Sería eso bueno para el empleo?¿O se está hablando de un exceso de ministerios, asesores, etc, cayendo en el discurso, que puede ser razonable, pero que es realmente el chocolate del loro?. ¿Tendría que haber sido “valiente” con una reforma laboral, reduciendo derechos y rentas?¿Tendría que haber tragado con las rebajas en cotizaciones de los empresarios y con menos impuestos pero más subvenciones para ellos?. No se concreta. Tan solo se critica. Se tacha de incoherente y de cobarde a Zapatero y se denigra a los sindicatos por no hacer nada . Pues tampoco es cierto eso. Los sindicatos este periodo, seamos justos, no han parado de dar alternativas, más o menos creibles, pero alternativas. Su discurso ha sido, que hay que proteger las situaciones dramáticas para evitar exclusión social (para eso hace falta recursos, ¿o no queremos proteger?), se ha dicho que hay que compensar la falta de inversión del sector privado con inversión pública, tambien hace falta recursos para eso…. etc. etc. etc. etc. Y no han parado de moverse y dentro de lo amuermada que esta la sociedad y la clase obrera, no lo han hecho mal del todo. Y no han dejado de decir que para compensar el déficit hay que hablar de impuestos, de fraude fiscal, de economía sumergida y no solo de recortar gastos. cias abstractas, Asi que serían de agradecer unas pocas mas de alternativas realistas en positivo, bajar de la punta de la torre de la iglesia, desde donde todo se ve más chiquito pero menos nítido y real, de jar de cogérsela con papel de fumar y pringarse un poco más. Discúlpeme ud. don Julián, por el rollo que he metido, que no va por usted precisamente, con quien con algun matiz suelo coincidir en sus escritos.

  2. esaschicas dice:

    Muchos ya lo sabíamos. Sabíamos que nuestros sueldos se iban a ver mermados tarde o
    temprano. La situación se ha dilatado demasiado sin que el Gobierno tomara las medidas
    imprescindibles. Ahora, el ajuste es más duro. Pero no son horas de huelgas. Ya no.
    Se ha perdido la ocasión de salir a la calle para denunciar el derroche y el despilfarro
    y, sobre todo, para exigir medidas que acabaran con los dolororos números del paro.
    O, en su caso, para decirle a ZP que lo estaba haciendo muy mal, que había negado
    la existencia de la crisis para ganar las últimas elecciones y que algo había que hacer
    para paliar sus efectos. Nadie dijo nada. Nadie ha levantado la voz ante los cinco millones
    de parados. Ya no existe autoridad moral para convocar huelga alguna. Y la situación
    más que resolverse se agravaría. Detrás de estas medidas vendrán otras y, si cabe,
    aún más difíciles de soportar. Pero la realidad es la que es. Sólo queda arrimar el hombro
    y desear que el paro no se incremente demasiado y que los que a los menos favorecidos
    no se les exijan esfuerzos que acentúen su precaria situación. Suerte a todos. La vamos
    a necesitar.