Tarjeta roja al maltrato

Posted: 19 julio, 2010 in Igualdad, Mujer

Concentración contra el maltrato. Sede de CCOO de Aragón, 19/07/10

En lo que va de año, en nuestro país, 40 mujeres han sido asesinadas, dos de ellas en Zaragoza, víctimas de violencia ejercida por sus compañeros o ex-compañeros sentimentales. La última se llamaba Carmen Cecilia Yandur, tenía 48 años y los periódicos dicen que fue presuntamente acuchillada varias veces por su marido, al que acababa de dejar y del que se quería divorciar.  Cifras y datos que nos estremecen cada  vez que se reflejan en los medios de comunicación.

 Pero cada muerte suele venir precedida de un período largo de malos tratos, físicos y síquicos, amenazas, acoso..  que la víctima ha tenido que soportar, en demasiadas ocasiones en silencio, por miedo a la incomprensión y en otras muchas  ante la pasividad de su entorno más cercano, que lo ve y calla. Muy a menudo solo la muerte hace visible el problema, cuando ya es  demasiado tarde. Hoy, ahora mismo, cientos de mujeres están siendo objeto de malos tratos, están sufriendo y no ven salida a su situación. Se siente desvalidas, dependen económicamente de sus parejas y temen que no serán capaces de salir adelante solas, ni sienten que la sociedad les ofrezcan salidas reales y sostenibles. Otras tomaron la decisión de separarse de sus maltratadores, pero estos siguen acosándolas, haciéndolas vivir en un estado permanente de ansiedad, de inestabilidad, que trasmiten a sus hijos y familiares y que les impide normalizar sus vidas. Todo esto no es noticia. Ni conmueve cotidianamente. A lo sumo es tratado en algún informativo especial, de vez en cuando. Y si se percibe cerca, muchos pensarán que es cosa de ellos, de la pareja,  que mejor no entrometerse.  Algunas morirán dentro de los próximos días. Serán noticia y volverán a conmovernos. Y la vida seguirá de forma desigual, dependiendo como le toque vivirla a cada cual.

Vivimos una sociedad machista. Muy machista. Aunque se trate de disimular  con una capa de aparente modernidad. Se repite tanto que a veces parece un rezo que no tenga contenido; las mujeres se están llevando, en términos generales, lo peor de todo este negocio. Para ser consideradas igual a un hombre, tienen que demostrarlo más, realizando un esfuerzo muy superior cualquiera que sea la actividad profesional que desarrollen.  Tienen peores salarios, sufren peores condiciones laborales, son empleadas en los sectores peor pagados y menos cualificados.  Copan casi todos los contratos a tiempo parcial.   Y son despedidas antes. Y el problema no es la cualificación. Ni la preparación; son mayoría en la universidad, acaban en mayor medida y antes sus carreras y suelen ser más constantes y eficientes, pero cuesta más  reconocerlo. Tenemos un auténtico problema social.  En casa, las mujeres, doblan jornada, asumiendo en mayor medida (en algunos casos en exclusiva) los trabajos domésticos, cuidan de los niños, de su rendimiento escolar, de los abuelos, acompañan las enfermedades de la familia y se ocupan de la intendencia…. En definitiva, ya se sabe, de las “pequeñas cosas”…. Mientras los hombres nos ocupamos de lo “realmente importante”; el fútbol, la política, el sindicato, arreglar los enchufes y los grifos (eso sólo los más apañados), planificamos los viajes y conducimos…

Claro que las cosas están cambiando y que todo ya no es igual. La mujer va ganando espacio. Pero hay todavía un largo camino que recorrer. También en esto precisamos de un mayor grado de rebeldía.   Las mujeres y  los hombres. No podemos resignarnos ni ser pacientes, ni tolerantes,  ante esa terrible e injusta desigualdad de género, tan interiorizada e incluso tan negada por algunos, pero que tan dramáticas consecuencias está teniendo para la vida de muchas personas. Saquemos cada día la tarjeta roja a la violencia de género, a la evidente, a la que no se puede ocultar,  pero también a la más cotidiana y a la que se calla por interés o por cobardía.

Julián Buey. Secretario General CCOO Aragón.

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