Una y mil huelgas.

Publicado: 9 junio, 2010 en Economía, Huelga General 29S, Mercado Laboral, Movilizaciones

Ayer fue una jornada de huelga.  Huelga de trabajadores del sector público, funcionarios, personal laboral, empleados de empresas públicas, los que las decisiones del gobierno de España, va a restar de sus nóminas, una buena cantidad económica. A lo que además, se les ha hurtado el derecho a la negociación colectiva.  Este gobierno, aupado por cientos de miles de votos de personas trabajadoras, está haciendo un flaco favor, no solo a los bolsillos de los trabajadores, sino además a la credibilidad de los acuerdos sindicales con los empresarios, en este caso las administraciones,  al negarse a cumplir lo pactado  tan solo hace unos meses.  Vertebrar la sociedad, gestionar bien los conflictos, buscar puntos de encuentro, negociar, pactar, establecer cauces sólidos y creíbles de comunicación, no es fácil.. Cuesta años de trabajo trabar la suficiente confianza  para llegar a acuerdos, con la convicción de que van a ser cumplidos por las partes. Y esto, sobre todo en los momentos más difíciles, es un bien de valor incalculable. El gobierno de la nación, de un plumazo, por decisión propia, haya sido  o no por la presión de los “mercados financieros, de la Unión Europea, del ECOFIN, del FIM, de Obama y de las parentelas y amistades de todos ellos juntos, se ha cargado la credibilidad de cualquier acuerdo con ellos.

El acuerdo de Septiembre, entre los Sindicatos del área pública y el gobierno, contemplaba unos incrementos salariales muy moderados, con cláusulas de garantía a varios años, pensando, responsablemente en la vía de la recuperación económica. Los sindicalistas tuvieron que esforzarse en explicarlo a sus compañeros. Y en ocasiones no fue precisamente fácil. Estos días, nuestros compañeros sindicalistas del sector público, han tenido que explicar, que aquello que se firmó, el gobierno no lo cumple. Y que además, van a retroceder unos años en la suma total de sus nóminas.. Ha habido que explicar muy bien, centro a centro de trabajo, que esa agresión merecía una respuesta. Que además de la disminución de su nómina, tenían que hacer un día de huelga  y perder un día de salario. Que ellos no se merecen esos descuentos, pero que el gobierno se ha hecho acreedor de una respuesta contundente  Ha habido que explicarles, que si les dejamos pasar esta, vendrán más agresiones al sector público. Que la temporalidad en el sector seguirá creciendo. Que la oferta de empleo público se irá reduciendo hasta extinguirse.  Que las pretensiones de algunos sectores empresariales de “coger cacho” en la privatización de servicios públicos, se irá imponiendo. Que el estado se hará cada día más escuálido, dejándonos a todos cada vez más desprotegidos, haciendo a unos cada vez más ricos y a otros cada vez más vulnerables.  Que los malos de esta película, los que mienten e incumplen, son los del gobierno. Que los sindicatos, con nuestros problemas, con nuestras deficiencias y limitaciones, en nuestra modestia, hemos estado ahí, y seguimos estándolo, defendiendo sin dudarlo, los intereses de nuestra clase.

Y todo eso, ayer, miles de trabajadores públicos, mucho más allá de absurdas guerras de cifras, lo entendieron perfectamente secundando la huelga, participando en concentraciones y en manifestaciones., apoyando a sus sindicatos gritando su indignación con las medidas del Gobierno.

Parece dudoso que el gobierno de Zapatero tenga capacidad de escuchar  el clamor de  los miles de trabajadores del sector público que participaron en la Huelga, así como de los miles de todos los sectores que participamos en las manifestaciones de la tarde.  Nuestros gobernantes parecen hechizados, fascinados por la nueva versión de la vieja  religión de los mercados . Actúan con la fe de los nuevos conversos, queriendo demostrar que están dispuestos a ir siempre más allá, para conseguir ese difícil “pedigrí” de gobernante “valiente” a costa de los trabajadores.  ¡ Que lejos quedan las declaraciones del ministro Pepiño Robin Blanco Hood , el verano pasado, manifestando con asertividad que iban a meterle la mano en el bolsillo a los de arriba, para ayudar a los de abajo.

Esto va a continuar. Los próximos días con la reforma del mercado laboral. Tampoco está jugando limpio este gobierno. Va a las negociaciones a verlas venir, sin papeles ni propuestas. Eso sí lanza filtraciones a los medios , que no favorecen el acuerdo, que desincentivan a los empresarios, a los que se traslada el mensaje de para que llegar a un acuerdo posible con los sindicatos, si ellos, el gobierno, están dispuestos a hacerles un papel mejor, legislando unilateralmente con más recortes de derechos para los trabajadores. ¡Genial!. Coincido plenamente con una aseveración de Ignacio Fernández Toxo, nuestro Secretario General…. “este país no se merece una huelga general, pero este gobierno se merece una y mil”.

 

Julián Buey

Secretario General CCOO Aragón.

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comentarios
  1. Israel Roig dice:

    Muy bien dicho. Una y un millón, aunque pinchemos… Las hostias nos las van a dar igual o peor… Es la hora de demostrar nuestra independencia y no caer en la trampa de diluir la cosa en ese lejano septiembre, para que parezca que protestamos a Europa y no a esta cuadrilla de subnormales amateurs que nos gobierna… Librémonos de la carga que tanto daño nos está haciendo…