Antonio Gutiérrez. Por Mónica Pedrayes

Publicado: 24 junio, 2010 en Colaboraciones, Mercado Laboral, Política

La intrasigencia y rigidez de los partidos políticos daña la esencia misma de la democracia. Lo que se dilucida en el interior de los partidos no es la elección de los mejores servidores de la sociedad, es la fidelidad al aparato. La tragedia de la democracia se dibuja con el trazo autoritario de la sevidumbre interna. Por eso el gesto de lealtad programática, coherencia personal y libertad informal de el ex secretario general de CC.OO habría contribuido a sanar la deteriorada imagen del PSOE de no aplicar su patético y reaccionario “closed government”. Frente a la camarilla fiel  se alza la “palabra fuerte” de un hombre coherente con el socialismo democrático y la sociedad abierta.

Mónica Pedrayes.

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comentarios
  1. Marisol dice:

    Es cierto que no dijo no y que a más de uno le habría gustado que el voto fuera más radical, pero estoy de acuerdo con lo que se dice ene este post sobre la falta de democracia interna en los partidos y su autoritarismos, por otro lado no creo que las únicas consecuencias para Antonio sean los 300 euros, en el partido socialista muchos piden su dimisión y han salido montones de artículos en su contra por no haber aceptado la disciplina del partido. Razón por la que yo no desmerecería la acción adoptada por el anterior secretario general de CC.OO podía haber sido más radical de acuerdo pero es más de lo que muchos hacen.

  2. Obrero dice:

    Julián, pero que sigue en el pesebre: “Acato la decisión y acepto las consecuencias de mi acción y me reafirmo en que el Grupo Socialista es el que más garantiza la libertad y en el que yo me siento muy cómodo”, señaló Gutiérrez. Por 300 euros de un sueldazo también me quedo con la “conciencia tranquila” y quedo de p. madre. Me hubiera gustado ver qué hubiera votado si su voto hubiera sido decisivo.