Un dios para ellos y otro para los demás. 29 de Septiembre Huelga General.

Publicado: 2 septiembre, 2010 en Sin categoría

Pablo Castillo y Julián Buey en la manifestación del 9 de Junio de 2010

Parece haber confluencia de intereses entre el gobierno de España, la derecha de este país y los sectores económicos y empresariales, en el empeño de generalizar un estado de opinión, que acabe haciéndonos creer que solo hay un camino para salir de la crisis. Vuelve el discurso único; nos presentan como  inevitable  la imposición de  sacrificios a los de abajo, fundamentalmente personas trabajadoras, con empleo o sin el,  pensionistas y jubilados. Y todo esto sin considerar que las repercusiones se traducen en muchos casos en retrocesos importantes de conquistas sociales históricas y que llegan a ser dramáticas para los colectivos con más riesgo de exclusión laboral y/o social. 

No han dolido prendas en emplear ingentes cantidades económicas en el saneamiento y salvación de entidades financieras o en la viabilidad de grandes empresas.  Y parece  que a nadie se le ocurre preguntar que ha sido de los cuantiosos beneficios obtenidos y no reinvertidos en las épocas de vacas gordas.

Y cuando desde los ámbitos sindicales se insiste en la necesidad de recursos públicos para potenciar una economía sostenible que genere empleo de calidad, en la formación, en infraestructuras,  en la protección social….  se dice que todo eso es un dispendio que las arcas públicas no pueden soportar.

Se practica con una soltura sorprendente  aquello de un dios para mí y otro para los demás. Más sacrificios para las víctimas reales de la situación y una mayor transferencia de recursos a aquellos que más tajada han sacado de la situación en los últimos años con sus prácticas especulativas.  

En definitiva  esto es lo que hay detrás de los planes de austeridad del gobierno, de su reforma laboral, de su agresión a lo público y de sus amenazas a pensionistas y parados. Esta es la práctica última de un gobierno socialista que presumía de no hacer políticas lesivas para los trabajadores y que han devenido en una enorme generosidad y condescendencia con los poderosos, mientras se infligen serias agresiones a los derechos de los trabajadores.

 Se drenan recursos públicos imprescindibles para la recuperación económicos, se reduce el poder adquisitivo de los trabajadores, se hace un negocio de la intermediación laboral, se consolidad la temporalidad, se sabotea la negociación colectiva, se amplía el poder empresarial, se abarata y facilita el despido….. Renacen con fuerza las propuestas del gobierno encaminadas a recortar seriamente las pensiones, por la vía de alargar la edad legal de la jubilación y extendiendo el período de cómputo para el calculo de las mismas.  Y se lanzan amenazas las personas en paro, a las que cínicamente se tiende a culpar de su propia situación.

 No parece suficiente con plegarse a los intereses de los sectores financieros y empresariales, están además empeñados en convencernos de que la única salida a todo esto es que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.  Nos meten la mano en el bolsillo, se lo dan a otros y pretenden que los comprendamos e incluso admiremos.

Pero hay otras formas de hacer las cosas. No es cierto que el único camino sea el de plegarse sumisamente a todos los dictados de los sectores financieros, del FMI, de los ECOFIN, del Banco Central Europeo, de las grandes corporaciones empresariales….

La política tiene que estar al servicio de las personas. Los gobiernos, mucho más si pretenden ser progresistas,  tiene la obligación de explorar márgenes para obtener más recursos de los que más tienen y para gobernarlos en aras al bien común y no exclusivamente a beneficio de unas minorías privilegiadas.

El gobierno tiene que rectificar sus políticas. Y los trabajadores de este país tenemos que dejárselo claro el próximo día 29 de Septiembre. Desde CCOO vamos a trabajar intensamente para explicar la trascendencia de las agresiones y la necesidad de dar una respuesta. Tenemos que pararles los pies.

Julián Buey. Secretario General CCOO Aragón.

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