1 de Mayo 2011. Aragón.

Publicado: 2 mayo, 2011 en Diálogo Social, Empleo, Movilizaciones, Sindicato

Manifestación en Zaragoza. Discurso.

 En la conmemoración del 1º de mayo, jornada internacional por la justicia social y la libertad, desde Aragón,  un saludo a todos los pueblos que luchan por su emancipación.

 Nuestra solidaridad con las sociedades árabes, que en estos momentos están luchando contra la corrupción de unos sistemas autoritarios y corruptos que llevan soportando demasiados años. Nuestro rechazo y condena más contundente a la represión y muerte que algunos estados están realizando contra los pueblos que quieren orientar a sus países hacia la Estela de la  libertad, la democracia y una vida digna.

 Expresamos nuestro más contundente rechazo y condena hacia el terrorismo, que causa dolor y muerte, que paraliza los procesos de cambio y se convierte así en aliado del inmovilismo y la corrupción.

 Nuestra exigencia, también, para que se cumplan las resoluciones de la ONU, con relación a las agresiones de que históricamente están siendo objeto los pueblos palestino y saharaui.

 Un año más, conmemoramos este 1º de Mayo en un contexto de profunda crisis económica. Un año más, en el que perviven los problemas causados por el sistema financiero y que sigue agravando el mismo sistema constriñendo el crédito, dificultando el desarrollo de proyectos en pequeñas empresas y el consumo de las familias. Se sigue  profundizando en la destrucción de empleo. Nuestros jóvenes cada día ven más lejanas sus posibilidades de ganarse la vida por medio de un trabajo decente. 

 La reforma laboral, que se nos quería vender como la solución a los graves problemas de nuestro mercado laboral, no ha hecho sino empeorar las cosas. Aumentan los despidos, aumenta el paro, aumentan los contratos temporales. En Septiembre del año pasado, convocamos una Huelga General, entre otras cuestiones por esa reforma impuesta. Hoy seguimos teniendo profundas discrepancias con el Gobierno en el mercado laboral, y por eso estamos trabajando en la Iniciativa Legislativa Popular, recabando millones de firmas entre los trabajadores, en un proceso explicativo y movilizador en las empresas, para que el Congreso de Diputados eche para atrás el despropósito inútil de esa reforma y legisle para mejorar realmente nuestro mercado laboral.

 La Huelga Generalmovió cosas. Reequilibró fuerzas y propició la firma del Acuerdo Social y Económico. El acuerdo  está impulsando nuevas políticas de empleo y formación, avanza políticas industriales, energéticas, I+D+i, recupera la ayuda económica a los parados sin ningún otro ingreso y reabre el diálogo social en las administraciones públicas.

 El acuerdo ha parado las pretensiones del Gobierno de imponer una edad única de jubilación a los 67 años y ha reforzado el protagonismo de los trabajadores en el gobierno de las pensiones y su garantía de un sistema público y de reparto, al servicio de las personas, frente a los que pujaban por uno privado y de capitalización, al servicio de las entidades financieras.

 Pero las cosas siguen estando mal. La economía aragonesa sufre de los mismos males que la española: al saqueo, la especulación, y multimillonarios rescates, pagados con recursos de todos, le ha seguido  el bloqueo e ineficiencia del sistema financiero, que hunde a las pequeñas empresas y autónomos, impide nuevos proyectos empresariales y dificulta el consumo en las familias.

 Las políticas económicas y sociales, impulsadas desde una Europa conservadora, son seguidas con devoción en nuestro país. Los ajustes, precipitados e inoportunos, disminuyen de forma drástica la inversión pública, recortan la protección social,  reducen los salarios y el poder de compra de los trabajadores y pensionistas.  Hacen recaer con más dureza los costes de la crisis sobre los que menos tienen. Así las tasas de desempleo alcanzan unas cotas jamás conocidas en nuestra historia.

  En nuestro país, en nuestra comunidad autónoma, parece que lo único que crece es el paro, la pobreza y la falta de esperanza en el futuro para nuestros jóvenes. Esto debería sonrojar  nuestros gobernantes, a los bancos, a aquellos empresarios que siguen amasando grandes beneficios y siguen mirándose el ombligo, incapaces de pensar en el futuro con generosidad y amplitud de mira. Y que siguen sin ejercer la responsabilidad social que les corresponde.

 Comisiones Obreras  rechazamos estas políticas sociales y económicas. Y seguimos diciendo que la prioridad de las políticas tiene que ser el bienestar de las personas.

 El problema de nuestros tiempos no es la ausencia de riqueza. El auténtico problema es la falta de equidad. Y para solucionarlo, hay que ser esforzados en las propuestas políticas, sin plegarse a los chantajes de los mercados. Hay que ser honrados para decir que en los momentos duros, cuando más hay que invertir en protección social. Hay que ser valerosos para no permitir que unos pocos puedan mucho,  para que los muchos cada vez puedan menos. Hay que ser templados, para decir que no, a los que solo pretenden  sacar tajada de esta situación.. Hay que ser valientes, con políticas fiscales progresistas, exigiendo más a quienes más pueden aportar.

 La mejor forma de repartir la riqueza, la más eficiente, es el empleo digno y con derechos. Y esa debe ser la prioridad absoluta que nuestros gobernantes deberían considerar de forma seria y rigurosa. También debería ser el compromiso social que deberían adquirir los empresarios.

 El movimiento sindical va a seguir luchando por la justicia social y la libertad. Por el empleo, por una salida equilibrada de la crisis.

Viva el 1º de Mayo.

 Zaragoza, 1 de Mayo de 2011

J

Anuncios

Los comentarios están cerrados.