Hay que activar el Diálogo Social en Aragón.

Publicado: 19 octubre, 2011 en Diálogo Social, Economía, Empleo

En una crisis profunda y global como la que estamos sufriendo, las posibilidades de recuperación económica superan en mucho los márgenes de maniobra de una Comunidad Autónoma. El origen y naturaleza y dimensión de la crisis, en una economía globalizada, con centros de decisión supranacionales – los más determinantes ubicados fuera del ámbito de lo político – y factores en juego  tan entrelazados y con repercusiones complejas, hacen que pretender solucionar la crisis e impulsar un despegue apreciable en un ámbito económico autonómica – incluso estatal – sea misión imposible. La Concertación Social en Aragón, que en sus tres últimas ediciones ha tenido como nombre propio el de AESPA, no ha pretendido ser , a pesar de las expectativas levantadas en algunas ocasiones,  ni puede ser, tabla de salvación para la economía aragonesa.

 Sin embargo, desde una perspectiva más modesta, el Diálogo Social si que puede ser una herramienta útil para concertar el desarrollo de actuaciones dirigidas a paliar algunos de los problemas más acuciantes de nuestra economía y sus repercusiones más negativas para sectores importantes de la población; insuficiente actividad económica, desempleo y protección social.

 En una reciente reunión con la nueva Presidenta del Gobierno de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, le hemos trasmitido nuestra preocupación por la situación económica y  la urgencia de abordar un proceso de diálogo formal entre los agentes sociales, Sindicatos y Organizaciones Empresariales con   el Gobierno de Aragón.

 El diálogo y los acuerdos sociales han sido un factor determinante para el desarrollo económico y social en nuestra Comunidad Autónoma. Desde 1989,  con diferentes denominaciones y con contenidos que pretendían dar respuestas a las retos de cada época, los sucesivos gobiernos, de distintas orientaciones políticas, las organizaciones empresariales, y los Sindicatos CCOO y UGT han demostrado suficiente responsabilidad y capacidad para alcanzar importantes acuerdos.

 Hemos tenido la oportunidad de concertar el desarrollo de políticas de empleo, formación, sociales, medioambientales y de salud en el trabajo. Se han consensuado el desarrollo infraestructuras y estrategias de desarrollo sectorial. El clima de diálogo ha sido importante para superar de forma positiva momentos de conflictividad y esto ha sido considerado como un factor positivo más para la instalación y desarrollo empresarial.

 Evidentemente, esto ni  ha sido un lecho de flores, ni se han apurado todas las posilidades de desarrollo de los acuerdos anteriores. Desde CCOO hemos sido muy críticos con muchas deficiencias e insuficiencias. Nuestra Comunidad Autónoma tiene serios problemas que no hemos sido capaces de superar y que la crisis ha agravado. Sin embargo, lo cierto es que en Aragón ha habido  unas tasas de desempleo sensiblemente inferiores a las medias del conjunto del estado, se ha experimentado un importante crecimiento económico, diseñado sectores estratégicos de desarrollo,  sufrido tasas de siniestralidad también inferiores, o un desarrollo de la Ley de Dependencia superior a la media del estado, por señalar algunos elementos diferenciadores en positivo. Es posible que en todo esto algo haya tenido que ver la capacidad de diálogo y acuerdo desarrollada a lo largo de los años

Hay pocas dudas acerca del valor que el diálogo social  tiene para nuestra Comunidad Autónoma, por eso le hemos trasmitido al Gobierno de Aragón,  la necesidad de activarlo.

 Se precisa acometer la negociación de un nuevo acuerdo económico y social en Aragón que, sin dejar de lado otras cuestiones acordadas en anteriores ediciones, tenga como eje conductor  el empleo.

 Un acuerdo para el empleo y la protección de las personas, que señale prioridades, marque objetivos claros y centre propuestas optimizando los recursos.

 Para ello, y dentro los márgenes posibles en nuestro ámbito, es preciso dinamizar la actividad económica y empresarial. Un nuevo acuerdo social debería apurar la influencia del Gobierno en el sector financiero, buscando un mayor compromiso de Bancos y Cajas con los proyectos empresariales y con el consumo de las familias.

 Los recursos que deben destinarse en presupuestos de la DGA para el estímulo de la actividad empresarial, no pueden acabar perdiendo eficacia  diluidos en infinidad de propuestas  sin orientación estratégica;  deben centrarse en los proyectos con más capacidad demostrada de generar empleo viable en lo inmediato y por aquellas que apuesten por la tecnología, que den pasos  hacia un sistema productivo de mayor valor añadido.

 Hay que profundizar en la creación de empleo en sectores nuevos. Por ejemplo los ligados a los servicios a la ciudadanía, como puede ser el de atención a la dependencia, que además de cumplir una función social tengan potencial para crear puestos de trabajo.

 Estamos obligados a mejorar la formación para el empleo, orientándola en mayor medida a la inserción laboral y a la cualificación necesaria para un cambio de modelo productivo. Tenemos que evaluar la eficiencia de  nuestros servicios públicos de empleo y los programas de orientación e inserción y efectuar los ajustes necesarios para adecuarlos a las nuevas necesidades que, para las personas y las empresas, está marcando la situación socio-económica actual.

Hay que medir las posibilidades, y estirarlas, para aumentar recursos en protección social. No se pueden dejar en la cuneta a las mayores víctimas de la crisis, personas que van agotando sus prestaciones  y en cuyo horizonte no aparecen ni el empleo ni un mínimo ingreso económico que les permitala subsistencia. El Gobiernode Aragón debe tener en cuenta a los colectivos más desfavorecidos a la hora de diseñar sus políticas económicas y también al afrontar un nuevo período de diálogo con los agentes sociales.

 El paro entre los más jóvenes adquiere una dimensión tremenda, con consecuencias sociales imprevisibles. Hay que poner en marcha un plan de empleo en Aragón que atenúe la grave situación de desempleo en jóvenes y parados de larga duración.

El Diálogo Social en Aragón tiene los próximos meses el reto de apurar y ampliar   los márgenes de actuación para dar una respuesta ajustada a las necesidades más urgentes de nuestra sociedad. El Gobierno de Aragón tiene la principal responsabilidad para llevarlo a un puerto razonablemente bueno.

 Julián Buey

Secretario General CCOO Aragón

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