#16J Voluntades para el cambio

Publicado: 14 junio, 2013 en Sindicato

16 de Junio. Manifestación en Zaragoza. Plaza Paraíso a las 12 horas.

SONY DSC

Llevamos ya más de tres años sufriendo las políticas que priman la reducción acelerada del déficit público, sin tener en cuenta la situación que se genera a la población y con más intensidad a la población trabajadora, están dando unos resultados desalentadores; países al borde de la ruina, paulatino desmantelamiento del estado de bienestar, aumento imparable del desempleo, reformas laborales, pérdida de poder adquisitivo de trabajadores y pensionistas, aumento de la pobreza, deterioro de la educación y la sanidad.

Se está ampliando día a día la brecha social, aumentando la riqueza de algunos a costa de mayor pobreza de muchos. Demasiado tiempo generando incertidumbres,   descontento y desconcierto entre la población. Aunque desde los ámbitos gubernamentales se pretenda suavizar con anuncios de una recuperación que cada vez se aleja más en el tiempo, o con promesas de compatibilizar “austeridad” con estímulos económicos… no se acaba de percibir mejora alguno, porque todo empeora. Se deteriora el presente y se hipoteca el futuro.

Sin embargo hay que constatar que la convicción de que hay otra forma de hacer las cosas se extiende. La movilización social y sindical, la explicación de alternativas posibles, está haciendo calar esta idea,  tal vez de forma demasiado lenta, pero irreversible. Ya no es el movimiento sindical de los países del sur de Europa, prácticamente en solitario, junto a algunos sectores de la izquierda,  quienes exigimos otras políticas. Es ya  la mayoría del sindicalismo europeo, con la Confederación Europea de Sindicatos a la cabeza, quien las reivindica. Cada vez hay más voces que denunciamos lo injusto, desequilibrado y peligroso de las fórmulas de pago de la factura de la crisis. Son muchos ya los ámbitos sociales, económicos, políticos, intelectuales, profesionales,  los que manifiestan la necesidad de dar un giro. Algunos lo vienen haciendo hace tiempo, otros empiezan a hacerlo ahora de forma más abierta. Otros todavía se pronuncian en círculos restringidos, reconociendo el caos que nos amenaza de seguir este estado de cosas.

Por otra parte, algunas organizaciones empresariales  siguen exhibiendo una actitud muy poco ejemplar. Incumplen los acuerdos que sobre negociación colectiva firmaron a nivel estatal el pasado año y con vigencia hasta 2014 (II Acuerdo para la Negociación Colectiva y el Empleo). No son pocas las organizaciones  empresariales que en los sectores pretenden aprovecharse de la presión que las elevadas tasas de paro y el temor a la pérdida de empleo que se extiende entre los trabajadores. Entorpecen la negociación colectiva. Intentan despojar los convenios de las mejoras que se han ido consiguiendo durante años.  Quieren más arbitrariedad y menos control sindical. Buscan descuelgues de los convenios. Proponen bajadas salariales. Y para ello utilizan las herramientas que el Gobierno del PP les regaló con la reforma laboral. Entre ellas, la amenaza de dejar caer de ultraactividad de los convenios,  dejando a las plantillas sin otra referencia legal que el Estatuto de los Trabajadores y el Salario Mínimo Interprofesional.

Así, aumenta la conflictividad en sectores y empresas en que la patronal actúa con mayor dureza. Una de las batallas fundamentales que estamos librando el movimiento sindical es preservar la negociación colectiva como instrumento imprescindible de regulación de relaciones laborales, como factor central de desarrollo social y económico.  Algunas empresas lo entienden… otras, no.

Sigamos apostando para que las cosas cambien. Si continuamos movilizándonos, cargándonos de razón, con propuestas y alternativas factibles, lo conseguiremos. Desde CCOO hace tiempo decimos que esto, por difícil no es imposible.  Cambiar el rumbo de las decisiones de los que mandan, dirigidas a preservar de forma exclusiva sus propios intereses y en un contexto internacional,  requiere de rebeldía, perseverancia, capacidad propositiva  y movilización.

No cabe la resignación. Llevamos años movilizados contra viento y marea. Y eso da siempre resultados. Se extiende lo razonable de nuestras protestas y demandas. Las cosas cambiarán. El próximo día 16, juntos en la calle. Sumando voluntades para el cambio.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.