La Casta.

Publicado: 19 febrero, 2015 en Economía, Igualdad, Jóvenes, Política, Sindicato

Hay palabras que súbitamente se ponen de moda  a las que, al menos para el que subscribe,  no es fácil encontrarle la intencionalidad exacta de que la carga el que la utiliza.

 Smedje i Hornbæk, 1875

Me llama la atención el término casta  que, según la real academia de la lengua describe a un “grupo que forma una clase especial y tiende a permanecer separado de los demás por su raza, religión”.

En la india el término casta define a un grupo social de una unidad étnica mayor, que se diferencia por su rango, que impone la endogamia y donde la pertenencia es un derecho de nacimiento.

Parece que la palabrita, en nuestro país,  se utiliza  como arcabuzazo contra los componentes de algunos colectivos, siempre diferente del que se encuadra el que tira al blanco.

Para algunos,  la casta  es todo lo que se menea, menos ellos mismos claro.

Hay que reconocer que la palabra tiene fuerza y  demuestra capacidad para concentrar esa aversión y desafección a casi todo que nos van haciendo cultivar con sus políticas y ausencias de soluciones a los problemas reales,  los gobiernos y poderes económicos que mandan.

Pero  habrá que ir definiendo mejor de que estamos hablando, a no ser que acabemos todos cobijados bajo tan versátil sambenito. Tal vez fuera esa, la generalización, la mejor forma de vaciarlo de contenido definitorio concreto.

 Ya se empieza a mentar a la “casta sindical”… y a lalgunos sindicalistas, claro, esto no nos gusta nada.

Tal vez  todos, por aquello de la paja en ojo ajeno,  acabemos calificando de  casta al  resto,   excluyéndonos, como está mandao ,  a nosotros mismos.

¿Acabarán los médicos de prestigio llamando casta a algunos periodistas de amplia audiencia… y viceversa? ¿Y los profesores universitarios a los obispos, estos a los alcaldes, que a su vez calificarán de tal intelectuales de moda, o quien sabe si hasta a los fontaneros  y encofradores? Seguro que motivos y argumentos  no faltarán a quien los busque. ¿Pero de que hablamos, de poder, de prestigio, de dinero, de élites, de actitud ante la vida..? ¿Se mide por el poder adquisitivo, por los ingresos mensuales, por ser más o menos elegante, más o menos brutico?

La verdad es que ando algo confuso. A mí, en general,  me cuesta encajar a mis compañeros y compañeras sindicalistas en eso de la casta, por mucha responsabilidad que tengan en una sección sindical, en una federación de rama o en una organización territorial, o incluso a los mandamases de Madrid.  Y eso,  me gusten más o menos  las decisiones que tomen, de las que a veces participo. Pero eso del acierto,  las más de las veces, mientras no haya  datos empíricos que lo indiquen, no es sino una cuestión de opinión. A no ser que también llamemos casta a todo el que opina diferente de uno.

De cualquier forma, creo que con esto de la casta me voy a relajar un poco y a ver si en el poco tiempo libre de que dispongo me tomo unos vinitos con los míos, con los de siempre. Con los que los que, triglicéridos mediante, seguiré tomándolos cuando quede liberado de mis actuales responsabilidades sindicales y me dedique a otras cosas.

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